Archivo de la etiqueta: seguro

Nos ha mirado un tuerto: Pinchamos una rueda

Esta mañana recogemos todo y nos preparamos para hacer la penúltima parada en Suiza.

Vamos a ir a St. Galo o St. Gallen a ver una biblioteca antigua súper bonita que me recomendó un amigo.

Pero, llegando ya al lugar… nos pasa una furgoneta por al lado avisándonos de algo.

Nos paramos y la rueda estaba deshinchada. La inflamos con un compresor, pero nada… está pinchada.

20170724_172028-01_wm

¡Madre mía! no salimos de una, y ya estamos metidos en otra.

Estamos al lado de una zona industrial en la que pensamos que seguramente habrá mecánico, así que intentamos llegar yendo muuuy despacio. Pero nada, a los pocos metros la rueda está hecha mierda.

20170724_175334-01_wm

No queda más remedio que llamar al seguro y ver con qué nos salen esta vez.

Para nuestra sorpresa no nos ponen problemas, nos indican que nos enviarán una grúa en cosa de una hora.

Esperamos y efectivamente, al rato aparece la grúa. El hombre no tiene ni idea de hablar inglés, por lo que tengo que hablar con una chica por teléfono para que nos de una solución.

El taller está cerrado, por lo que nos dicen que nos ponen un hotel y que nos cubre hasta 60€ por persona y taxi que nos lleve. Eso sí, nos dicen que tenemos que pagarlo nosotros y luego enviar la factura para que nos lo devuelvan. Nos dicen que van a buscar hotel.

Pinchamos sobre las seis de la tarde.

Son más de las once de la noche y aún seguimos esperando a que nos den solución.

Al fin, nos llama una chica que nos dice que hay uno cerca y que admiten perros. 

Nos envían un taxi y llegamos casi a las doce. Poco vamos a disfrutar el hotel, me parece a mi.

20170724_224433-01_wm

El hotel se llama One66 y la verdad es que la habitación está muy bien.

Da gusto darse una ducha de agua caliente durante el tiempo que quieras y no tener que abrir la cama.

20170724_232632-01_wm

La verdad es que estuvimos bastante a gusto.

Anuncios

Luna trasera rota y problemas con La Mutua

Así es viajeros…

Para los que nos habéis estado siguiendo en Instagram ya conocéis bien la historia, pero para los que no… ¡os contamos!

Llegamos a Lauterbrunnen algo tarde. Aún era de día, pero estaba diluviando y la luz era bastante escasa.

Como no encontrábamos donde aparcar (el pueblo es básicamente una carretera, con casas, campos, o campings a los lados), nos alejamos un poco y encontramos un metidito en el que se podía dormir bien.

Nos quisimos meter un poco más para que no se nos viera mucho desde la carretera (había un sitio perfecto), pero entre la poca luz, la lluvia y que no tenemos bien cogidas aún las medidas del portabicis… ¡Pum! Nos comimos un árbol

20170802_123427_wm20170719_141935-01_wm

¡Menudo disgusto! ¡Otra vez igual!

Llevábamos como diez días sin que nos pasara nada, pero era demasiado bueno para ser cierto.

Lo primero que hacemos es contactar con el seguro (La Mutua) y nos dicen que, aún teniendo seguro de lunas a parte de nuestro seguro de coche, no nos cubre daños propios en el extranjero. Anota el parte y nos da un email para que, cuando volvamos a España, enviemos la factura y valoren si nos devuelven el dinero o no. En caso de que nos devuelvan, lo harán solo del importe que hubiera costado en España. ¡Genial!¡Qué gran ayuda!

Lo más gracioso es que antes de irnos de viaje llamamos para indicar que salíamos al extranjero y eso no se nos mencionó en ningún momento.

Y sí, estará ‘el típico’ que diga: “Ya, pero lo firmasteis en el contrato”.

Creo que no está de más por parte del agente, dar ese tipo de información al cliente cuando hace este tipo de llamadas. Y más cuando el seguro se ha firmado hace tantos años. Obviamente, cambiaremos de seguro cuando volvamos.

En fin, visto que por parte del seguro no tendremos ninguna ayuda, buscamos algún sitio donde podamos cambiar la luna.

Lo primero que hacemos es intentar contactar con Enzo, nuestro mecánico en Montreux, pues estamos solo a una hora y media de allí. No conseguimos dar con él, pero nos llama Carmine, la otra persona que estuvo con nosotros allí.

Nos dice que Enzo está fuera dos semanas, y que él puede intentar traernos algo del desguace y entre los tres intentar cambiarlo. Pero nos dice que claro, que no sabe si sabrá cambiar la luna y que es mejor cambiar el portón trasero entero, pues según Enzo sale prácticamente por el mismo precio que solo la luna.

Pero claro, ¿en el desguace van a tener una justamente de color amarillo?

Le agradecemos a Carmine su llamada y seguimos la búsqueda a ver qué más opciones tenemos.

Llamamos a un ‘Carglass‘ que hay en Luzerna (nuestro próximo destino) y nos dice que cambiar la luna son ¡¡1000 Francos!! (algo más de 900€)… ¡qué barbaridad!

El hombre (que habla en inglés como puede), me indica que también existe la posibilidad de poner una luna de ‘flexi‘ que es de una material menos fuerte y que ya en España lo cambiemos. Esta opción nos sale por 200 Francos, que nos parece una opción más factible. Nos da cita para pasado mañana a las 15:30H.

Así que hoy toca intentar animarnos un poco. La parte buena es que al tener el vinilo para oscurecer la luna no se ha caído entero.

Y mañana iremos a ver unas cascadas que hay aquí al lado.