Nos levantamos sobre las 6 y media. Desayunamos y nos ponemos a limpiar la playa. No para de salir basura ¡nunca acaba!
Comemos con la familia, nos echamos a dormir un rato y nos volvemos a ir con Yvone a dar una vuelta al pueblo.
Decidimos, que ya que vamos a estar un mes en la isla, sin wifi ni nada, íbamos a comprar una tarjeta de datos, para poder contactar con la familia y poder subir todas las semanas un video.
Cenamos con la familia y echamos algunas fotos
Al llegar a la habitación, Samuel enciende el móvil y recibe un mensaje que le había enviado su hermana hace un día o dos, diciendo que a su madre le habían diagnosticado leucemia.
Fue un palo muy grande.
Rápidamente contactó con su familia y les dijimos que llegaríamos lo antes posible.
Didier nos ayudó mucho, contactó con una persona que nos llevaría al día siguiente al otro lado de la isla.
Hicimos la mochila y pasamos la noche como pudimos.